Cuando asistí al World Sauna Forum 2025, una de las diapositivas de la ponencia científica me hizo levantar la cabeza. No hablaba del corazón —el territorio conocido de la investigación sobre sauna— sino de inflamación y enfermedad respiratoria. La fotografié:

Diapositiva sobre sauna, inflamación (CRP) y enfermedad respiratoria presentada en el World Sauna Forum 2025
Diapositiva sobre sauna, inflamación y enfermedad respiratoria, fotografiada en el World Sauna Forum 2025.

Detrás de esa diapositiva hay dos estudios concretos de la cohorte KIHD (Kuopio), el mismo seguimiento de hombres finlandeses que dio los datos cardiovasculares y de demencia. Vamos con ellos.

1 · Neumonía · 44% menos de riesgo con sauna frecuente

Según PubMed, en el trabajo de Kunutsor, Laukkanen y Laukkanen (Respiratory Medicine, 2017; DOI) se siguió a 2.210 hombres de 42 a 61 años durante una mediana de 25,6 años. Se registraron 375 casos de neumonía diagnosticados en hospital. Comparado con quienes hacían 1 sauna por semana o menos:

Riesgo de neumonía según frecuencia de sauna

2-3 sesiones/semana: hazard ratio 0,69 (IC 95%: 0,55–0,86) — 31% menos.
4 o más sesiones/semana: hazard ratio 0,56 (IC 95%: 0,35–0,88) — 44% menos de riesgo.
Tras ajustar además por ingesta energética, nivel socioeconómico, actividad física y proteína C reactiva, la asociación se mantuvo (HR 0,72 y 0,63 respectivamente).

Es importante el último detalle: la asociación sobrevivió al ajuste por proteína C reactiva (CRP), un marcador de inflamación. Eso sugiere que el efecto no se explica solo porque la gente que hace sauna esté menos inflamada de base.

2 · EPOC · la señal en la enfermedad pulmonar crónica

Cinco años después, el mismo grupo publicó un análisis sobre EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). Según PubMed, Kunutsor y Laukkanen (European Journal of Clinical Investigation, 2022; DOI) encontraron que la sauna frecuente se asociaba también a un menor riesgo de desarrollar EPOC en la misma cohorte. Es una pieza más del mismo patrón: el aparato respiratorio, como el cardiovascular y el cerebro, parece beneficiarse de la exposición regular al calor.

Interior de sauna de humo finlandesa con vapor
El aire caliente y seco de la sauna no daña el pulmón sano; la evidencia apunta incluso a lo contrario.

3 · Por qué podría ayudar al pulmón

Las revisiones del grupo finlandés (Laukkanen, Laukkanen y Kunutsor, Mayo Clinic Proceedings, 2018; DOI; y Laukkanen y Kunutsor, Temperature, 2024; DOI) proponen varias vías plausibles:

Ficha · quiénes firman esta investigación

Dr. Setor K. Kunutsor — epidemiólogo clínico de la Universidad de Leicester (y antes Bristol), primer autor de los trabajos respiratorios. Prof. Jari A. Laukkanen — cardiólogo de la Universidad de Eastern Finland (Kuopio) y Jyväskylä, responsable de la línea de sauna del KIHD. Toda la información de este artículo procede de artículos indexados en PubMed; los DOI enlazan a los originales.

4 · Los límites · lo mismo de siempre, dicho en voz alta

Hay que repetirlo porque es la diferencia entre informar y exagerar. Estos son estudios observacionales en hombres finlandeses de mediana edad. Demuestran asociación, no causa. Es perfectamente posible que parte del efecto se deba a que quien hace sauna 4 veces por semana también tenga otros hábitos protectores que no se midieron del todo. Los autores ajustaron por muchos factores y la señal aguantó, lo cual es alentador, pero ningún estudio de este tipo cierra la puerta a la confusión residual.

Tampoco sabemos si el efecto se traslada igual a mujeres, a otras edades o a otras poblaciones. Y desde luego nada de esto convierte a la sauna en un tratamiento: si tienes EPOC, asma o una infección respiratoria, tu médico manda, no una sauna.

5 · La aplicación práctica · y una precaución

Para una persona sana, la sauna no daña los pulmones — al contrario, la evidencia apunta a que la sauna frecuente acompaña a menos enfermedad respiratoria. La precaución importante es sobre las infecciones agudas: no hagas sauna con fiebre ni con una infección activa que te tenga con malestar general. El calor añade carga cardiovascular justo cuando el cuerpo ya está peleando. Con un resfriado leve y sin fiebre, una sauna suave suele tolerarse y a algunos les alivia la congestión, pero escucha al cuerpo y sal a la primera señal de mareo. Repasa las contraindicaciones completas.

Para el panorama general de lo que la sauna sí y no hace, tienes nuestra guía de beneficios de la sauna y la pieza sobre los estudios finlandeses.

Preguntas frecuentes

¿La sauna es buena para los pulmones?

En estudios observacionales finlandeses, la sauna frecuente se asoció a menos neumonía y menor riesgo de EPOC. Es asociación, no prueba de causa, pero la señal es consistente y el aire de la sauna no daña el pulmón sano.

¿Cuánto se redujo el riesgo de neumonía?

44% menos con 4+ saunas/semana (HR 0,56) frente a una vez por semana, en la cohorte de Kuopio, tras ajustar por varios factores.

¿Puedo hacer sauna resfriado?

Con resfriado leve y sin fiebre, muchos la toleran y les alivia la congestión. Con fiebre o infección activa importante, NO: el calor añade estrés cuando el cuerpo ya está luchando.

Referencias

Información obtenida de artículos indexados en PubMed: