Las Termas Geométricas no son un spa. Son un proyecto del arquitecto chileno Germán del Sol, completado en 2004, que toma una serie de manantiales termales naturales — entre 38 y 80 °C en su salida — y los conecta mediante una arquitectura de madera tratada en rojo profundo que se inserta dentro del cañón sin tratar de esconderse. El resultado es una experiencia que no se parece a ninguna otra de Sudamérica.

Este artículo no es la crónica turística. Es una mirada editorial a por qué este lugar — incómodo de llegar, caro respecto a otras termas chilenas, expuesto al clima de la Patagonia andina — sigue siendo, dos décadas después, el referente arquitectónico del bienestar termal en Latinoamérica.

Cañón con piscinas termales y pasarelas de madera roja
El cañón del estero Aihúe · arquitectura roja sobre roca volcánica

1 · El proyecto · Germán del Sol y la idea de no esconder la intervención

Germán del Sol — arquitecto chileno premio Nacional 2006 — es conocido fuera de Chile sobre todo por el hotel Explora Patagonia y por una filosofía proyectual que él mismo resume así: la arquitectura del paisaje extremo no debe pretender desaparecer. Debe revelar el lugar. En las Termas Geométricas aplicó este principio de forma literal. El cañón existe; el agua caliente brota desde antes de la historia humana; lo que faltaba era hacer accesible esa experiencia sin destruir lo que la hace única.

La solución fue una sola pasarela larga, 450 metros, de madera de lenga teñida en rojo veneciano profundo, que serpentea siguiendo el lecho del estero. A lo largo de la pasarela, diecisiete piscinas talladas en madera y piedra captan el agua de los manantiales a distintas temperaturas. El visitante camina, prueba una piscina, sigue, prueba otra, decide quedarse. No hay direccionalidad obligada, no hay turnos, no hay música. Hay agua, roca volcánica, vegetación de bosque valdiviano y, casi siempre, lluvia o vapor.

2 · Por qué el rojo

La elección del rojo veneciano fue debatida en su momento. Del Sol explicó que un edificio blanco o de madera natural habría intentado mimetizarse — y al fallar habría parecido sucio o accidental. Un rojo profundo, en cambio, declara la intervención como humana, contemporánea, deliberada. El bosque alrededor es verde oscuro, el cañón es negro de roca volcánica, el agua es turquesa por los minerales: el rojo se vuelve el cuarto color del paisaje, no su intruso.

Dos décadas después, ese rojo ha resistido bien. La madera ha envejecido pero el pigmento se mantiene. Cada cuatro o cinco años se renueva. El cuidado material es parte del proyecto.

3 · Las piscinas · cómo se usan

Las diecisiete piscinas tienen temperaturas que van aproximadamente desde los 35 °C en las inferiores hasta los 43-45 °C en las superiores. El agua de cada una proviene de un afloramiento natural distinto, lo que significa que el sabor mineral cambia ligeramente entre piscinas. Hay también una piscina específica de agua fría, alimentada directamente por el estero, que ronda los 10 °C en verano y 4 °C en invierno.

La forma de usar el complejo se parece más a un onsen japonés que a un spa europeo. Se entra a una piscina, se permanece quizás 10-15 minutos, se sale, se camina por la pasarela, se prueba la siguiente. La diferencia con un onsen es que aquí estás a la intemperie todo el rato — bajo bosque cubierto en parte, pero con la lluvia patagónica cayendo encima del cuerpo caliente, lo cual es exactamente parte de la experiencia.

4 · Llegar · no es fácil y eso importa

Acceso: 75 km desde Pucón, último tramo por camino ripio. En coche propio o taxi compartido (los hoteles de Pucón coordinan transfer). El trayecto toma 1 hora 45 minutos en buen tiempo. En invierno con nieve el acceso puede requerir cadenas o cerrarse.

Horario: 10:00 a 19:30 (verano), reducido en invierno. Conviene llegar a la apertura o después de las 16:00 para evitar saturación.

Precio orientativo: 35.000-45.000 pesos chilenos según temporada (40-50 USD). Incluye uso de todas las piscinas durante el día, casillero, vestuarios.

El precio es alto en contexto chileno. Esa decisión es parte del modelo de gestión: aforo limitado, ningún día de saturación, mantenimiento constante. La alternativa — termas baratas masificadas — existe en muchos otros puntos de la región y produce experiencias muy distintas.

Cuándo ir

Las dos mejores temporadas son otoño chileno (abril-mayo, hojas rojas en el bosque) y pleno invierno (julio-agosto, lluvia o nieve sobre cuerpo caliente, vapor denso sobre las piscinas). El verano es bonito pero más concurrido. Lleva siempre toalla propia gruesa, ojotas de baño, gorro de lana para entre piscina y piscina, y una muda completa para después — la temperatura del aire puede ser muy baja al salir.

5 · Lo que las Termas Geométricas dicen sobre el bienestar termal latinoamericano

La existencia de este proyecto es importante para una región — Sudamérica andina — que tiene cientos de manantiales termales activos. Argentina, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador suman probablemente más fuentes termales que toda Europa junta. Y sin embargo la cultura termal latinoamericana ha quedado, mayoritariamente, atrapada entre dos modelos pobres: las termas balneario decimonónicas en franco abandono, o los resorts privados de cinco estrellas que privatizan la experiencia y la vacían de carácter.

Las Termas Geométricas demostraron, en 2004, que una tercera vía era posible: arquitectura contemporánea de autor + respeto radical por la geología + precio que sostiene mantenimiento sin masificación + experiencia abierta al público general en horario diurno. No es la única solución, pero es una solución.

Veinte años después, otros proyectos en Chile y Argentina han intentado seguir el camino. Algunos lo logran parcialmente. Ninguno ha replicado del todo el efecto del cañón rojo de Aihúe. Para quien venga de España o cualquier otro país hispanohablante interesado en cultura termal, esta es una de las paradas obligadas del continente.

6 · Pucón como base

Pucón es el pueblo turístico que sirve de base. Está a orillas del lago Villarrica, al pie del volcán homónimo (activo, ascensible con guía). Hospedaje desde alojamientos económicos a hoteles boutique. La mejor estrategia: 3-4 noches en Pucón, una jornada completa a las Termas Geométricas, otra al volcán o a los lagos cercanos, una a las termas Los Pozones (más baratas, más rústicas) si quieres contraste con un modelo distinto de termas chilenas.

Pucón es también, conviene decirlo, una ciudad donde la cultura mapuche está presente — en gastronomía, en algunos hospedajes con propietarios mapuche, en circuitos de turismo comunitario. Una visita honesta a Pucón pasa también por ese eje, no solo por las termas.

Si vas, escríbenos. Y si quieres documentar tu visita en crónica editorial para Sauneando, también — la sección Viajes se sostiene con escritura honesta de gente que estuvo, no con marketing turístico.